Nivel de usabilidad: 10. Nivel de complejidad: 0. Si eres de los recién llegados de Windows es muy posible que todavía sigas adjuntando ficheros en tus correos “a la antigua”.

A saber: abres Mail, creas un Mensaje nuevo, luego pulsas en Adjuntar y finalmente buscas el archivo que quieres enviar.

Venga, ahora el nuevo método.

Como seguramente tendrás Mail en tu Dock, simplemente arrastra el fichero hasta su icono. Automáticamente se abrirá la ventana de Mensaje nuevo y tu archivo estará dentro, listo para ser enviado.

Seguramente algunos de los más experimentados utilizarán Quicksilver para adjuntar ficheros pero yo me sigo quedando con este método, por su pasmosa sencillez.